Pablo despertó sobresaltado y dijo que vendrían a buscarlo los extraterrestres, Juan su hermano que dormía en la cama de al lado le dijo que se quedara tranquilo que había tenido una pesadilla, una de las tantas que tenia…
Pablo se levanto con rapidez, se vistió y empezó a buscar algo por todos lados pero no lo encontraba, hasta que llego a un mueble viejo y reviso en una de las puertas, ahí etaba… tomo con cuidado un libro que le había dejado su abuelo antes de fallecer. Cuando se lo dio el abuelo le dijo: “este libro contiene los secretos de la vida, tené mucho cuidado porque mal usado podría ser terrible”
El abuelo lo convenció de que lo guardara en un lugar seguro y solo lo mirara cuando fuera necesario, y ese día había llegado.
Cuando encontró lo que buscaba el chico salió corriendo pero en el apuro se choco con Juan, que no entendía que le pasaba ya que ese día su hermano estaba mas raro que nunca, entonces Pablo invento una historia que por supuesto Juan no creyó, por lo que pensó que ya era hora de contarle la verdad. Cuando estaba por hacerlo los interrumpió un fuerte ruido que llegaba desde la calle, se asomaron por la ventana y vieron un enorme plato volador... La gente enloqueció, gritaban, corrían, se chocaban entre si tratando de escaparse… fue entonces cuando la nave descendió, se abrió la puerta y se pudo ver una extraña criatura… se hizo un silencio general.
Desde el interior de la nave se escucho “no venimos a hacerles daño solo venimos a buscar El libro” Pablo por alguna razón sabía que no se trataba de cualquier libro sino de uno en particular, por lo que fueron a buscarlo directamente a él. Luego de varias amenazas el chico decidió entregar lo que tanto buscaban.
Pablo quedo preguntándose que es lo que sucedería, pero de pronto recordó una frase de su abuelo “no tengas miedo cuando vengan por el libro, ellos podrán ser muy inteligentes, pero sin la palabra clave no podrán develar los secretos”.
El chico aunque confiaba en su abuelo había muchas cosas que no entendía, y no pudo preguntárselas. Cuando las cosas se tranquilizaron fue al mismo lugar donde estaba guardado el libro y encontró una carta que decía:
“Hijo mio tal vez te resulte extraño lo que voy a contarte pero yo no soy como ustedes…
Hace muchos años nos mandaron de misión a este planeta, pero sucedió un accidente y no se que paso con el resto; de repente me encontré solo y me refugie en un lugar aislado, luego logre sobrevivir porque me mezcle entre la gente, con el tiempo fui conociéndolos y me acostumbre a su mundo. La misión que me habían encomendado era completar un libro y mientras lo hacía me di cuenta que iba a ser causa de guerras, por eso nunca regrese…
Hay muchas cosas que no vas a entender ahora y yo no te las puedo contar pero cuando vayas creciendo las vas a ir descubriendo. En este planeta hay mas como, yo solo te pido que confíes en mi…”
La carta continuaba pero el chico no pudo seguir leyendo ya que se sentía raro, su piel empezó a cambiar de color, el cuerpo cambio de forma al mismo tiempo que se arrugaba y hasta su voz empezó a sonar extraña...
Pamela M. Blanco.
Sobre el texto "Paranoia".
Alberto Vanasco: Alberto Vanasco (1925-1993) nació en Buenos Aires; novelista, cuentista, poeta y dramaturgo. Formó parte de la vanguardia argentina de los años 50. CUENTOS: Adiós al mañana; Memorias del futuro; Nuevas memorias del futuro.

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